Son muy fáciles de asustar,
Generación de cristal.
Se sienten muy listos,
pero los manipulo a mi gusto, tal cual.
Enfrentarse a sus padres quieren,
porque muy valientes se sienten.
Los premio por destruir a sus padres,
quitándoles a los bullies que les envié.
Tener un hijo pendejo es muy caro,
porque siempre tienes que estarlo salvando.
Salvarlo de sus amigos,
que al abismo lo están arrastrando.
Salvarlo de sus maestros,
que tigres se dicen,
pero frustrados se sienten,
que del PRI soldados son,
pero su partido aplastado quedó.
Tener un hijo pendejo
es tener una veleta al aire,
cualquiera le sopla y lo mueve a su gusto.
Lo manipulan sus amigos,
las gringaderas que ve en internet,
las tonterías que dicen los políticos corruptos
y las idioteces que se dicen en la tele y la radio.
Tener un hijo pendejo,
es tener una fuente eterna de problemas,
sin ningún orgullo ni satisfacción.
Cuando crees que por fin corrijió su camino,
te sale con una nueva idiotez.
Cuando a un hijo pendejo le aplican MOBBING,
él cree que sus compañeros de trabajo lo están apoyando,
cuando le dicen idiota, el dice si soy idiota,
cuando le dicen retrasado mental, el dice si soy retrasado mental,
cuando le dicen puto, el dice si soy puto.
Un hijo pendejo pide porras cuando se está suicidando.